Qué son las Fobias y Cómo tratarlas

qué son las fobias y cómo tratarlas

¿Qué son las fobias? ¿cuáles son sus síntomas más comunes? ¿qué tipos de fobias existen? ¿se pueden tratar las fobias gracias a la psicología? En este artículo descubrirás qué son las fobias, sus características más habituales y además, sabrás cómo poder tratarlas y combatirlas mediante las herramientas más eficaces de la terapia psicológica.

La Fobias ¿porque tanto miedo?

Estoy seguro que has escuchado la palabra fobia muchísimas veces, pero ¿sabes lo que significa realmente? Imagino que lo que te habrá venido a la mente es  la palabra miedo ¿verdad? Vas muy bien encaminado.

El miedo es el componente central de las fobias.

Todas ellas, se caracterizan por un miedo desmesurado e irracional hacia una situación u objeto que, en principio, conlleva poco o ningún peligro. Espero que con este artículo, te hagas una idea general de lo que es una fobia, que hay detrás de ella y que tipos hay.

Tipos de Fobias

Aunque no es fácil dividir o englobar las fobias dentro de una clasificación, en el mundo de la psicología las dividimos en 3:

  • Fobias específicas.
  • Fobia social.
  • Agorafobia.

Como la fobia social y la agorafobia son entidades mucho más complejas, en este artículo nos vamos a centrar en las fobias específicas. Muy resumidamente, explicamos que son las dos primeras.

Fobia Social

La fobia social es un miedo desproporcionado a la evaluación negativa de los demás, es decir, miedo a quedar en ridículo, a que se rían de ti, a no saber cómo reaccionar en situaciones sociales, etc.

La persona con fobia social no es que no tenga interés en relacionarse (como comúnmente se piensa), sino que es el miedo el que le  paraliza y le impide hacerlo.

Agorafobia

La agorafobia es el miedo intenso a todos los espacios abiertos, a las multitudes, y en definitiva, a los lugares donde es difícil poder escapar en el caso de tener un ataque de pánico o síntomas de ansiedad.

La persona con agorafobia, teme, por ejemplo,  estar en un concierto, en un centro comercial o en un teatro y que manifieste síntomas de ansiedad, ya que podría resultar muy embarazoso y no tendría controlada la situación. El hecho de no poder escapar o no poder controlar la ansiedad, le generaría aún más ansiedad.

Fobia Específica

Vamos a adentrarnos en las fobias específicas. Las que más conocerás. Como hemos explicado con anterioridad, las fobias específicas son miedos irracionales, intensos y desproporcionados a alguna situación, objeto o ser.

Es desproporcionado e irracional porque realmente no supone un peligro real para la supervivencia.

Fobia al avión, a la sangre, a las cucarachas, a conducir, claustrofobia,… podría estar una cuantas líneas para enumerar todas y cada una de las fobias que existen.

¿Cómo se clasifican las fobias específicas?

Aunque haya tantas como posibles situaciones u objetos, vamos a hablar de las más comunes o habituales, partiendo de la clasificación que más se emplea en los manuales de psicología.

1. Fobia a los animales

 

Hace referencia, como es evidente, a todas las fobias en las que el desencadenante del miedo es un animal.

Normalmente, las fobias a los animales suelen ser a aquellos que, por decirlo de alguna manera, de “peor imagen”, como las arañas o las cucarachas. Las 3 fobias más comunes a los animales, por orden, son las siguientes:

  1. Serpientes
  2. Arañas
  3. Perros

2. Fobia a la sangre o hematofobia

 

¿Recuerdas a algún compañero tuyo del colegio que lo pasara muy mal cuando tocaba vacunaros? La fobia a la sangre es una de las fobias más famosas y comunes. Esta categoría incluye no solo la fobia a la sangre en sí, sino a objetos que guardan relación con ella como las agujas o a los procedimientos médicos invasivos.

Esta fobia presenta una particularidad, ya que conduce al desmayo con frecuencia, cosa que no ocurre en ninguna otra fobia especifica.

 

3. Fobias de entorno natural

 

Dentro de esta categoría, nos encontramos ante fobias cuyo estimulo desencadenante se encuentra en el medio natural como el miedo a las alturas (acrofobia), el miedo a las tormentas (astrafobia) o el miedo al agua (acuafobia).

 

4. Fobias situacionales

 

Es aquí donde nos encontramos con las fobias a situaciones en concreto.

La más común y la más “famosa” dentro de esta categoría es la fobia a volar. Además, también se engloba dentro de esta clase de fobias a la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados) o la amaxofobia (miedo a conducir).

Los Síntomas más comunes de una fobia especifica

En términos psicológicos, hablaríamos de una fobia como trastorno, si se cumplieran los siguientes requisitos:

  1. Miedo o ansiedad intensa por un objeto o situación específica.
  2. Dicho objeto o situación casi siempre provoca miedo o ansiedad inmediata.
  3. Dicho objeto o situación se evita o se resiste activamente con miedo o ansiedad intensa.
  4. El miedo o la ansiedad es desproporcionado al peligro real que supone el objeto o situación y al contexto sociocultural.
  5. El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, y dura a los menos 6 meses.
  6. El miedo o la ansiedad generan malestar significativo o deterioro en lo social, laboral o otras importantes en el funcionamiento de la persona.

¿Qué significa que cause deterioro en el funcionamiento de la persona?

Para que te hagas una idea, en psicología hablamos de algo “patológico” cuando es algo que causa un malestar y/o interfiere mucho en la calidad de vida de la persona (en el área social, laboral, familiar…) y le impide realizar actividades con naturalidad.

Por ejemplo, imagina una persona que tiene cierto miedo a los perros, pero que  este no le causa malestar,  no le influye ni le interfiere en nada en su calidad de vida y en sus actividades. Estaríamos hablando de un miedo poco intenso.  En cambio, una persona que tiene un pánico a los perros y evita ciertas zonas o parques para no dar con uno de ellos,  sale de casa ya pensando en a ver si se cruza a uno y esto le produce mucha ansiedad y preocupación, tanta, que a veces ni sale de casa.

¿Son todas las fobias igual de invalidantes?

No. Por ejemplo, no  es lo mismo tener una fobia a los ascensores que a los payasos. En la vida cotidiana, es muy común que te encuentres en la situación de subir en un ascensor, pero es difícil que veas a un payaso.

Dependiendo del tipo de fobia, esta será más invalidante o menos.  Y he aquí donde reside la explicación de por qué  la fobia social y la agorafobia se desmarcan de las fobias especificas a la hora de clasificarlas Aunque sean fobias a situaciones, son situaciones que se dan en todo momento. En una tienes miedo a la gente y en otra a prácticamente todos los espacios que no sean tu casa. Imagínate como interfieren estas 2 fobias en la persona que lo padece.

Incluso dos personas que tienen la misma fobia, a una le puede ser muy invalidante y para otra nada. No es lo mismo una persona que tiene miedo a volar pero que ni tiene intención de viajar ni puede permitírselo, que un empresario o un futbolista de elite que han de coger una avión cada semana.

El Miedo. La clave fundamental para entender el origen de muchas fobias

La mayoría de personas que padecen una fobia, realmente saben y manifiestan que el miedo es desproporcionado e irracional. Una persona con fobia a las cucarachas, sabe de sobra que un animal tan pequeño no puede suponer ningún tipo de peligro, ¿por qué siguen teniendo miedo entonces?

Aunque sepan, racionalmente, que ese miedo es irracional (valga la redundancia) hay un componente emocional muy importante que no hay que pasar por alto. Aquí entra en juego la palabra “miedo”  y es importante que tengas claro el significado.

El miedo es una reacción emocional que surge cuando la vida de la persona puede estar en peligro o la persona lo entiende asi, que tiene como función la supervivencia.

En la persona con una fobia acusada a los perros, por ejemplo, se activaría en su mente emocional el miedo, y este no entiende de racionalidades. Esto no quiere decir ni mucho menos que no se puede llegar a bajar la intensidad del miedo y poder enfrentarse, en este caso, a situaciones donde haya perros.

Hay fobias más sencillas de “superar” y otras que son más difíciles, dependiendo de muchos factores: tipo de fobia, la persona, el origen etc.

¿Cuál es el origen de este miedo?

Esta es una pregunta que a día de hoy, no se puede responder con exactitud, pero eso no significa que se pueda dar con el origen del miedo.

Por ejemplo, una persona que los 5 años sufrió un verdadero ataque de avispas, es normal que desarrolle de mayor una fobia o un pánico hacia las avispas. De pequeño, la reacción de miedo que tuvo se grabó a fuego en su mente y es por ello que cuando sea grande, pueda desarrollar una fobia a las avispas. Esta persona, en el momento que ve una avispa, no tiene tiempo de pensar racionalmente que lo peor que puede ocurrir es que le muerda, ya que la emoción del miedo va y actúa más rápido. Es un mecanismo de supervivencia.

Como hemos dicho, no todas las fobias tienen un origen identificable. Una persona puede tener fobia a las avispas y que nunca le haya picado o mordido ninguna en su vida.

¿Cómo se combaten las fobias? ¿Se pueden tratar?

Una de los motivos de consulta en la terapia psicológica son las fobias específicas.

Forman parte del abanico de los trastornos de ansiedad, ya que la ansiedad (junto al miedo) son los componentes centrales de los síntomas.

La terapia que más eficacia muestra para poder superar las fobias es la cognitivo conductual, que actúa sobre los pensamientos y los comportamientos. Se interviene en:

Ámbito Cognitivo

El trabajo que se hace  en terapia es dar con las creencias o pensamientos erróneos que tiene la persona acerca de lo que teme.

La persona que tiene una fobia acusada, comete una serie de fallos a la hora de interpretar la información. Esta magnificando las amenazas y las posibilidades de que lo que teme ocurra.

Por ejemplo, una persona con fobia a los perros, inconscientemente, va por la calle como si las posibilidades de que le mordiera un pitbull fueran muy altas, cuando es algo que es improbable que ocurra. Es posible, pero es improbable.

Por lo tanto, el trabajo a nivel cognitivo se basa en dar con los pensamientos irracionales y cambiarlos.

Ámbito Conductual

Se lleva a cabo la exposición a la situación, objeto o ser temido. Cuando te expones a algo que temes y descubre de propia mano que lo que temías no sucedió, el nivel de ansiedad baja.

¿Cómo se lleva a cabo una exposición?

Se trata de una exposición jerarquizada, en la que la persona escribe 10 situaciones y las puntua del 1 al 10, según la ansiedad que le producen. La situación 1 ha de provocar poca ansiedad y la situación 10, el máximo posible.

Por ejemplo, imagina una fobia a las agujas. El paso número uno podría ser ver una foto de una aguja, y el paso numero 10 someterse a un análisis o ponerse la punta de la aguja en la piel. Entre medio, pues estaría verla en directo, verla más cerca, tocarla con un dedo, cogerla… Has de ir pasando niveles. Hasta que una situación no te produce ansiedad, no se pasa al siguiente nivel.

En algunas fobias, principalmente en la fobia al avión, esta exposición jerarquizada no es posible, ya que en un avión, o te subes o no. Para estos casos se puede utilizar la exposición imaginada (que no es tan efectiva como la “in vivo”) o emplear la realidad virtual, que está resultando una herramienta muy útil en el tratamiento de las fobias.

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