¿Qué es eso de la Ansiedad Generalizada?

trastorno de ansiedad generalizada

¿Qué es la ansiedad generalizada? ¿cuáles son las precoupaciones más comunes en este trastorno? ¿qué sintomas acompañan a la ansiedad generalizada? En este artículo descubrirás qué es la ansiedad generalizada, sus síntomas, su diferencia con otros problemas de ansiedad y sobre todo, cómo combatir esta problemática tan común.

Cuando hablamos de ansiedad, nos referimos a esa sensación desagradable que abarca tanto síntomas físicos (sensación de ahogo, taquicardia, palpitaciones…) como a mentales (preocupaciones, nerviosismo…).

Las causas de la ansiedad pueden ser muy variadas.

  • Miedo a tener un ataque de pánico.
  • Miedo a quedar mal o hacer el ridículo delante de la gente.
  • Miedo a subir al avión o a algún objeto o situación en concreto.
  • Miedo a los espacios abiertos.

Dependiendo de estas causas, se distingue dentro del campo de la ansiedad, unos desordenes o trastornos psicológicos. No obstante, el objetivo no es poner una etiqueta a alguien en la frente, más bien, se trata de diferenciar las causas y síntomas de la ansiedad, con la finalidad de ofrecer el mejor tratamiento.

No sería nada efectivo aplicar el mismo tratamiento para el TOC que para una fobia de avión ¿no crees?

Entre estos trastornos de la ansiedad, nos encontramos con, por decirlo de alguna manera, el más clásico en cuanto a la idea que en general se tiene de la ansiedad: la preocupación. Se trata del trastorno por Ansiedad Generalizada. Se estima que lo padece un 3,1% de la población.

¿Qué es la Ansiedad Generalizada?

El trastorno de Ansiedad Generalizada se caracteriza por preocupaciones constantes y excesivas relacionadas con muchas situaciones o acontecimientos. Preocuparse por todo y de una manera muy intensa seria la principal característica. La persona que lo padece tiene muchas dificultades para poder desconectar estas preocupaciones y relajarse. Le cuesta mucho tolerar la incertidumbre, es decir, la idea de que el futuro es impredecible.

Se trataría por tanto, de miedos desproporcionados que hacen que la persona esté en guardia, con una percepción de amenaza o peligro constante, cosa que acarrea altos niveles de ansiedad. Esta ansiedad se traduce en  agobio, cansancio, problemas de sueño, tensión muscular, irritabilidad, tristeza, agotamiento, etc. Lo peor de todo es que la persona vive la preocupación como si fuera a pasar de verdad.

Por ejemplo, si la preocupación es quedarse sin trabajo, la persona estaría constantemente dándole vueltas al asunto, preguntándose qué haría e imaginándose lo catastrófico que llegaría a ser.

No es que la persona espere que todo le salga mal, pero si vive su día a día como si así fuera a pasar, con un gran sufrimiento, dándole muchas vueltas a sus preocupaciones. Pero, ¿preocupaciones acerca de qué?

Las Preocupaciones en la Ansiedad Generalizada

  • “¿Y si tenemos un accidente…?”
  • “Y si enfermo o enferma gravemente algún familiar…?”,
  • “¿Y si me despiden del trabajo…?”
  • “¿Y si llego tarde a la reunión por perder el autobús…?”
  • “Y si el fin de semana llueve y se cancela el concierto…?”
  • “Y si hay un atentado terrorista donde vamos de vacaciones…?”

La mayoría de las preocupaciones constantes y excesivas se representan en la mente en forma de “¿Y si sucediera tal cosa…?”.

Por otro lado, el contenido de las preocupaciones es muy diverso y abarca todo tipo de situaciones, desde cualquier contratiempo de la vida diaria, hasta problemas más trascendentes o importantes que puedan surgir.

Ejemplos de preocupaciones cotidianas: preocupación por quedar atrapado en un atasco, por llegar tarde a algún lado, por no preparar bien una fiesta que le quieres preparar a tu hijo, por no realizar algún pago a tiempo, por perder el móvil o las entradas un festival…

Ejemplos de preocupaciones “más trascedentes”: preocupación por que te entren a robar en casa en casa, por ser víctima de un ataque terrorista, por  tener un accidente mortal tu o algún familiar o amigo , por perder la casa, el trabajo, que fallezca un ser querido etc

Como ves, no hay un tipo de preocupaciones estándar. Como su nombre indica, es todo muy general, y las preocupaciones o miedos de uno mismo (que entre si ya son muy diferentes) pueden ser muy distintas a las de otra persona que también padezca de Ansiedad Generalizada.

¿Cuáles son los síntomas de la Ansiedad Generalizada?

Estar constantemente preocupado y a la espera de que algo malo pueda suceder, acarrea unas consecuencias o síntomas para nada agradables. La persona que padece Ansiedad Generalizada, suele tener los siguientes síntomas:

  • Inquietud o sensación de estar agitado
  • Se fatiga fácilmente.
  • Dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco.
  • Irritabilidad.
  • Tensión muscular.
  • Dificultades para conciliar o mantener el sueño.
  • Taquicardia, sudoración.
  • Dificultades para respirar, sensación de ahogo o de nudo en la garganta, opresión en el pecho.

Como se hace evidente, todos estos síntomas hacen que el día a día se vea realmente afectado, ya sea en la vida social, académica, profesional, ocio… Se deja de disfrutar de las cosas y del momento.

¿Qué diferencia hay entre una persona que se preocupa y una persona que padece de Ansiedad Generalizada?

Preocuparse por algo es positivo y funcional para ti. Si no te preocuparas por las cosas, no pagarías los recibos, llegarías tarde a las citas o al trabajo, no pasarías la ITV, no te prepararías el viaje que vas hacer en verano etc. Preocuparse por algo entonces es bueno. Entonces…

¿Cuando una preocupación empieza a ser negativa?

Lo que diferencia una preocupación normal y positiva de una patológica y negativa son:

  • La frecuencia con la que aparece la preocupación.
  • La intensidad con que se vive esa emoción.
  • La duración de la preocupación y el malestar psicológico que se mantiene en el tiempo.

Por lo tanto, las señales para saber cuándo te estas preocupando más de la cuenta son: que la preocupación/es aparezca muchas veces, que la vivas con mucha intensidad y ansiedad, y que esta perdure en tu cabeza más tiempo de lo normal.

En otras palabras, estar a todas horas preocupado por todo.

¿Qué diferencia hay entre la Ansiedad Generalizada y los otros trastornos de ansiedad?

En la mayoría de desórdenes de ansiedad, el “miedo a” suele ser algo concreto. Miedo a sufrir un ataque de pánico (trastorno de pánico), a ser criticado u objeto de burla (fobia social), a estar en un sitio publico donde se pueda sufrir y no controlar la ansiedad (agorafobia) , a enfermar (hipocondría), a alguna situación u objeto concreto (fobia)…

En cambio, en la ansiedad generalizada, el miedo o la preocupación no es a algo concreto, sino que estos puede variar mucho, de ahí viene su nombre: generalizada.

La ansiedad generalizada tiene muchos parecidos  con el trastorno obsesivo compulsivo, ya que, al  igual que en el caso de las obsesiones, las preocupaciones constantes del TAG, ocupan la mayor parte del tiempo de la persona que los padece.

En el TOC, los pensamientos son vividos como invasores, intrusos, que se quieren rechazar o eliminar. En la ansiedad generalizada, se trata de anticipaciones ansiosas, que hacen que la persona se preocupe demasiado por si algo malo ocurre en un suceso cotidiano como un viaje en coche.

La persona con ansiedad generalizada no es que crea que por anticipar algo negativo vaya a ocurrir (como si lo puede pensar una persona con TOC), pero si vive como piensa, o imagina, con niveles tan altos de realismo, que es como si de verdad estuviera ocurriendo o como si fuera ocurrir.

Por ejemplo, el hijo que tiene un miedo desproporcionado a que su padre tenga un accidente en uno de sus viajes diarios por trabajo, vive la situación realmente como si fuera a ocurrir de verdad, con una ansiedad terrible.

¿Cómo combatir la Ansiedad Generalizada?

Hoy en día, el tratamiento que más validez científica tiene para abordar la ansiedad es de corriente cognitivo conductual. Es decir, se interviene principalmente en las creencias o pensamientos de la persona (cognitivo) y en sus comportamientos (conductual).

Por ejemplo, imagínate una  madre que está constantemente preocupada por si a su hijo le ocurre algo malo y lo llama cada media hora para comprobar que está bien. Que lo llame cada media hora sería un comportamiento que alimentaria esa ansiedad, y el  objetivo sería que dejara de hacer esa conducta de comprobación. Por otra parte, se flexibilizaría su manera de pensar, haciéndole ver que vive como si hubiera muchas probabilidades  de que eso ocurra cuando eso no es así. Aprender a vivir y tolerar la incertidumbre es la clave.

La manera en la que una persona procesa la información es muy importante también, ya que las personas que padecen de ansiedad generalizada (y la ansiedad en general), suelen cometer una serie de “fallos” a la hora de ver la realidad, como por ejemplo, sobrevalorar tanto  la probabilidad de que suceda lo que se teme como  las consecuencias negativas que ello supondría.

Por ejemplo, la persona que está constantemente preocupada de que la echen de su trabajo, parte de que hay más probabilidades de las que realmente hay que eso ocurra, y por  otra parte,  pensaría que sería algo catastrófico. No es agradable que te echen del trabajo, pero no es el fin del mundo.

El tratamiento cognitivo conductual enseña estrategias y herramientas para combatir la ansiedad. El objetivo no es eliminarla, sino aprender a vivir con ella y a saber gestionarla para que no afecte de forma negativa en el día a día.

Además, los tratamientos para la ansiedad generalizada así como los demás tipos de ansiedad, también suelen ser enriquecidos con otro tipo de estrategias como puede ser la relajación y la meditación, así como estrategias de otras corrientes.

La finalidad por tanto, es que la ansiedad no domine la vida de la persona tanto en su vida familiar, profesional, social etc.

Si la ansiedad ha pasado a dominar tu vida, es conveniente que inicies una terapia psicológica ya que debes aprender y entender bien el motivo de tu ansiedad, y por otra parte, adquirir una serie de habilidades y técnicas psicológicas para poder afrontarla. No son suficientes una serie de “consejos”, hay que atacar el problema de raíz, de una manera profunda y no superficial.

De todas formas, ahí va una seria de pequeños consejos para combatir la ansiedad generalizada.

  • Haz deporte.
  • Realiza ejercicios de relajación/meditación como el yoga o como dar un paseo.
  • Lleva una buena alimentación.
  • Hábitos de sueño saludables.
  • Distráete.
  • Escucha música.
  • No te aísles, sal a la calle y haz cosas. Sociabilízate.
  • Realiza actividades que te gusten.
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